Colaboración de ADRIANO REDONDO VALENTÍN - 04/2003
Rimas pícantes

UN CAROTA INTROVERTIDA

Ya lo dijo un gran poeta

vio una dama con dos Tetis,

que uno tiene el pan ganado

de esas que pides auxilio

si tiene una esposa bella

-si los sentidos y oídos

atractiva y muy coqueta

se acuestan debajo de ellas.

y se hace el disimulado.

Y dirigiéndose a ella

Llegaron y se saco

la dijo-, el muy mandilón:

sus divinas margaritas,

le regalo cien mil pelas

y el colega comenzó

si me deja sin doler-la

a mamar-se el biberón

morderla en cualquier pezón.

con pausas pero sin prisas.

Cuándo le cuente a mi esposo

Gritando dijo el esposo:

su tan deshonesta oferta;

-Dela el sin dolor mordisco

seguro que un sopla-mocos

porque en mi cabeza noto

para que no sea un cachando

como si en mi frente choto

en su carota le pega.

se convirtiera en novillo

El marido dio un suspiro

Ella que estaba a ochenta

cuando se entero del caso;

de tanto copetoncito

dime quien es ese tipo.

-le dijo al marido,- ¡Espera!

que como me llamo Santos

que el que me lame las tetas,

le rajo de arriba abajo.

es Profeta en este oficio.

No te pongas hecho un bicho

Harto estaba ya el marido

que yo he venido pensando,

de aquella cornuda escena,

que son muchos dineritos

y pegando un grito -dijo-,

los que nos da, este individuo

¡Por favor! de la mordisco

y pronto te cumple el paro.

y deme las cien mil pelas.

Tenemos para comprar

De momento buen amigo

una nueva lavadora;

yo no la puedo morder

y marcharnos a esquiar

por que denegó el Urquijo

en Hotel de calidad

lo que le tenía pedido
un fin de semana a Andorra. para liquidarle a usted.

¡ Pero al concurso, yo voy,

por que no fió ni un pelo

y puede que si no estoy

entre los dos me compréis

Adriano Redondo Valentín

una pareja de cuernos. AGUDO (Ciudad Real)
El fraile y el peregrino
Un peregrino llego En la segunda se vía
a la puerta de un Convento una Señora porreta,
y al portero suplico de las que dejan pililas
comunique-le al prior en un colchón boca-arriba-
si me deja dormir dentro como las Orugas muertas
No podémonos los cristianos Por poco le da un colapso
a los hermanos negarles cuando miro a la tercera
un techo para el descanso al ver que un grueso clavo
-y si le ves mendigando del rabo como a los cazos
un platito de potaje tenían colgado un colega.
En este pasillo amigo En esto llego el portero
puede fabricar su cama y le cogió por atrás
y en el pajal del borrico por falta al reglamento
para que este mas blandito aunque créame, lo siento
llene su saco de paja. le tenemos que colgar.
Si mira por los llaveros Cuando quiera máteme
de esas tres puertas de enfrente pero acláreme este cuento
le condena el reglamento para que yo se lo cuente
(por supuesto sin tormentos) a mi buen amigo Pepe
a morir urgentemente. en la ciudad del infierno
Despertó de madruga En la primera soltamos
el curioso peregrino una Abeja que este hambrienta
y se puso a contemplar y al que pica el cuello Pavo-,
por mera curiosidad se pasa el día acostado
lo que tenía prohibido. con la Señora porreta.
Se asomo por la primera ¿Y el fraile que esta colgado
y se quedo sorprendido que delito ha cometido?
cuando vio que en una mesa -ese por espabilado-,
todos los frailes la pieza con miel se la daba el payo
la tenían como un pepino. para ser el elegido.

Adriano Redondo Valentín

AGUDO (Ciudad Real)

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